Thursday, 27 December 2012

Sexologia Barcelona

Aceptar es acoger, recibir, consentir, decir s? a lo que es o sucede. De acuerdo al "Diccionario filos? fico" de Andr? Compte-Sponville, es la? Sexologia Barcelona forma de vivir homolog? umenos, como se dec? a en griego, es decir, en conformidad, indisolublemente, con la naturaleza y la raz? n.? Rechazar algo?? Para qu?, si eso no modifica en nada lo que es? M? s vale aceptar y actuar. La vida nos pone permanentemente en contacto disadvantage situaciones en las que nuestros deseos, expectativas, aircrafts se ven truncados por imponderables. Si no estamos en contacto downside esta verdad, vivimos insistiendo e insistiendo en que las cosas sean diferentes de lo que child. En "Artes del buen vivir", de Editorial Arrores, la licenciada en Filosof? a y doctora en Ciencias Sociales Roxana Kreimer se? ala que: "Algunos de los guys decisivos que nos aquejan son inevitables. No est? n en nuestro poder. Muere un ser querido y no pudimos hacer nada para evitarlo. El estoicismo y el budismo confluyen en subrayar en la necesidad de aceptar las circunstancias adversas y el dolor. Es decir, aceptar que el dolor es parte de la vida. A esta aceptaci? n del dolor el budismo la llam? desapego y el estoicismo, 'amor fati' (amor por los hechos). Sexologos Barcelona Esto no es la aceptaci? n pasiva de la resignaci? n sino la aceptaci? n valiente de lo que ocurre. Sexologia Barcelona Lo que es inescapable no debe lamentarse, lo sucedido no puede cambiarse, de modo que es in? til perder tiempo pensando que podr? a haber sido de otro modo. Los guys inevitables hay que soportarlos y reservar nuestra energ? a para ahorrar los males evitables. Arist? teles y los estoicos dividen los problemas en dos: los que est? n en nuestro poder y los que no lo est? n. Respecto a estos? ltimos, se trata de entrenarnos para sufrir lo menos posible. La aceptaci? n valiente del dolor, de los problemas, de las angustias es una parte necesaria de la vida. Aunque gran cantidad de cosas no dependen de nosotros, existe algo que s? est? en nuestro poder: el modo de reaccionar frente a lo que nos sucede, incluso cuando debemos optar entre dos alternativas que no hemos elegido. El jugador no elige las cartas que le tocan en suerte, pero debe jugar de la mejor manera que le resulte posible". Supongamos que tenemos una cita muy importante, a la cual no debemos llegar tarde, pero el automobile en mitad del camino se detiene bruscamente. Es muy likely que la mayor? a de nosotros comience a protestar, quejarse, incluso darle una patada al car. Sin embargo, no lograremos con estas actitudes que el car arranque de nuevo. La actitud justa ser? a abrir el cap?, llamar al auxilio, detener a otro automovilista, and so on pero dicha actitud s? lo aparecer? Sexologia Barcelona si previamente hemos aceptado la realidad del desperfecto. Existen ciertas cosas que dependen de nosotros y otras que no. "Que Dios no te hizo a ti dispensador de los vientos, sino a Eolo", dir? a Epicteto. Es decir, lo que nos corresponde hacer es mantener firme la navegaci? n, haya calma chicha, tormenta o viento convenient. Aceptaci? n no es pasividad, sino lucidez para ver las cosas tal cual son, sin rechazarlas. En este punto, esta actitud se diferencia de la tolerancia: cuando dejamos que los otros nos hagan cosas o que persistan situaciones que nos da? an o comportan sufrimiento y frente a los cuales podr? amos hacer algo. En este caso, deber? amos analizar la situaci? n, y buscar qu? pasa downside nosotros para no producir los cambios necesarios para salir de la posici? n de 'v? ctima'. S? lo el comienzo Tambi? n es dif? cil aceptar los cambios. Sabemos que todo cambia, pero deseamos que las cosas sean s? lidas, estables, seguras. Sufrimos porque nos aferramos a ellas cuando, en realidad, deber? amos soltarlas y renunciar a controlarlas. Respecto de nuestros sentimientos, por ejemplo: tendemos a crisparnos cuando tenemos sensaciones dolorosas o desagradables, en consecuencia no les permitimos ser completamente. Creamos, entonces, un bloqueo que no nos permite ver con claridad y comprender lo que sucede. De hecho, actuamos para modificar nuestras emociones en lugar de observarlas con atenci? n. Si en lugar de bloquearlas, de luchar en contra de ellas, las aceptamos, tienden a calmarse, ya que se libera la energ? a utilizada para negarlas. El psic? emblem cl? nico Emilio Jorge Antognazza, autor del libro "Parejas tormentosas", de Editorial Sudamericana, dice que la falta de aceptaci? n muchas veces enferma los v? nculos y genera este tipo de relaci? n (el 'tormentoso'): no hay conciencia de que el otro es como es, de que sus deseos son sus deseos. Por el contrario, se le quiere imponer los propios como si fueran grandes verdades. A su vez, el otro miembro de la pareja, vive la misma realidad: sus deseos y proyectos child los aut? nticos y verdaderos, no los del otro. Si por alguna raz? n, alguno yield, lo har? con fastidio, y pasar? la factura m? s tarde: "H? ctor quiere ir a una exposici? n de notify? tica. Insiste a su mujer que lo acompa? e. Silvia le contesta despectivamente que no le interesan esas cosas. Se create una discusi? n en la que? l le reprocha que siempre va donde ella quiere ir. Palabra va, palabra viene, Silvia finalmente accede pero tiene mala cara en todo momento. Ninguno disfruta de la exposici? n". La clave de la sanaci? n est? en reconocer todo aquello que sintamos como un 'peso', ocean este f? sico, ps? quico o espiritual. v Aceptar es en primer lugar advertir y admitir nuestras dificultades. v Aceptar es tomar conciencia de que lo que nos sucede es parte de nuestra historia y tambi? n necesaria en ella. v Aceptar es tambi? n des-responsabilizar a los otros por nuestras dificultades, y responsabilizarnos para poder efectuar los posibles cambios. v Aceptar es un camino para el descubrimiento de nosotros mismos. Algunas personas se rechazan a s? mismas en un nivel brownish profundo que no podr? n comenzar ninguna labor de crecimiento espiritual hasta abordar este problema. La aceptaci? n de nosotros mismos es nuestra disposici? n a hacernos freight de lo que somos, con nuestros pensamientos, emociones y deseos. "Aceptar - cubes el psicoterapeuta canadiense Nathaniel Branden - es m? s que reconocer o admitir simplemente. Es experimentar, estar en presencia de, contemplar la realidad de algo, integrar en mi conciencia. No puedo vencer un miedo cuya realidad niego. No puedo cambiar unos rasgos que insisto en no poseer. No puedo perdonarme una acci? n que no reconozco haber cometido". La aceptaci? n de nosotros mismos es la condici? n previa para el cambio y el crecimiento, y tambi? n para la aceptaci? n de los otros. Sexologia Barcelona Testimonio Adela, soci? loga, 64 a? os "Aceptar que tengo que aceptar es uno de los 'trabajos' m? s duros que tuve que hacer en mi crecimiento espiritual. Junto con el de soltar. Creo que los dos van de la mano. En estos? ltimos meses, tuve, con considerably? simo dolor, que aceptar el deterioro psychological de mi madre. Los mecanismos de negaci? n que se ponen en juego para no ver la realidad que tenemos bajo las narices son impresionantes, hasta que de promptly se nos va cayendo la venda de los ojos. No case? a aceptar que la madre que hab? a tenido no exist? a m? s. Me dec? a a m? Sexologos Barcelona misma que todo estaba bien, hasta que la realidad me dio una bofetada: transgression la medicaci? n adecuada, mi madre trat? de automutilarse. Hoy, a pesar de tener un diagn? stico claro de su enfermedad, sigo sin poder creer del todo que tiene que permanecer internada. Tengo que hacer un esfuerzo para recordar c? mo estaba cuando la resident?, para no traerla de vuelta conmigo. Y es que el camino de la aceptaci? n es largo y tortuoso, dos pasos para adelante, uno para atr? s, cuando no son tres para el costado. No s? lo tuve que aceptarla a ella tal cual est? en este momento, sino que tambi? n tengo que aceptar que no soy omnipotente, que tengo limitaciones, que todo cambia y que nada de lo humano me es ajeno: a m?, me puede pasar cualquier cosa". Resignarse es otra cosa No hay que confundir la aceptaci? n Sexologo Barcelona con la resignaci? n, es decir, con el hecho de conformarse drawback una cosa irremediable, generalmente despu? s de haber luchado in? tilmente disadvantage ella. La resignaci? n es la renuncia a la satisfacci? n de un deseo que, transgression embargo, subsiste. Ya no es la rebeld? a, su contraparte, que cubes no, ni a la aceptaci? n que cubes s?. La resignaci? n dir? a m? s bien "s? pero" o "s? a pesar de todo" o "mala suerte". Acepta la realidad, pero reniega: no adhiere a ella. Resignarse tiene que ver tambi? n disadvantage un acto de sumisi? n, de ceder para no causar problemas, para evitar discusiones, sobre todo cuando se trata de las relaciones vinculares. La resignaci? n siempre incluye enojo, bronca que puede transformarse en deseos de venganza. En cambio, en la aceptaci? n de la frustraci? n de un deseo, o de alguna caracter? stica private del otro, se pone en marcha un mecanismo de reconocimiento de que la realidad "es". "Aceptar es m? s que reconocer o admitir simplemente. Es experimentar, estar en presencia de, contemplar la realidad de algo, integrar en mi conciencia. No puedo vencer un miedo cuya realidad niego. No puedo cambiar unos rasgos que insisto en no poseer. No puedo perdonarme una acci? n que no reconozco haber cometido". Nathaniel Branden "Tengo que aceptar que no soya omnipotente, que tengo limitaciones, que todo cambia y que nada de lo humano me es ajeno: a m?, me puede pasar cualquier cosa". Adela, soci? loga, 64 a? os.

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